JUSTIFICACIÓN
MOTIVACIÓN

Después de una dilatada trayectoria en vinos tranquilos de guarda, en Celler Pardas iniciamos en 2018 un proyecto ilusionante de vinos espumosos también de larga crianza y proyección en el tiempo. De esta forma, damos un paso adelante en nuestra creatividad y reto profesional participando y conectándonos a una tradición bien arraigada en nuestra casa.

Ha sido un proceso espontáneo. Nuestra propia trayectoria nos ha traído de una manera oportuna, sentida y natural.

CORPINNAT

¿Quién se podía negar a la tentación de repensar y poner en valor nuestro territorio calcáreo a través del prisma de un espumoso?

Todo, nuestro ideario, en definitiva lo que Pardas representa en vinos tranquilos, también lo encontrará en nuestros espumosos bajo la marca colectiva Corpinnat con uno de los reglamentos más exigentes del mundo vitivinícola.

El tiempo es relativo, subjetivo al relato que hacemos de él. En el vino, en cambio, encontramos una medida tangible.

Los vinos de guarda de Xarel·lo y Sumoll que tanto queremos también serán las variedades troncales donde se expresen nuestros espumosos.
 La viticultura, de raíz ecológica, y la vinificación con fermentaciones espontáneas son herramientas esta vez para conseguir vinos espumosos de mínima intervención.

Todos nuestros vinos toman la forma de Brut Nature con añada.

Emprendemos esta aventura con fuerzas renovadas, con el recuerdo todavía vívido e ilusionante de nuestra primera añada y con la exigencia totalmente intacta. Una vez más, la intención ha sido crear algo con mucha personalidad y autenticidad para sobrevivir al tsunami continuo de las modas.

La identidad nace en el viñedo, el lenguaje en la bodega.
REQUISITOS
NUESTRO DECÁLOGO PARTICULAR

01.
100% VINIFICADO EN LA PROPIEDAD

Probablemente uno de los puntos más importantes de nuestros requisitos. Todo el vino que se elabora en nuestra bodega procede de nuestros viñedos. (Corpinnat no permite la compra de vino base para elaborar nuestros espumosos. Se permite la compra de uva a viticultores pero no de vino).

El territorio de cultivo y elaboración Corpinnat, tal como el nombre indica, se encuentra en el epicentro del Penedès. Subrayamos de este modo que la personalidad de un espumoso radica en el origen (terruño, clima, variedades y tradición) y por tanto se descarta la idea de que un espumoso es únicamente un método de elaboración con una segunda fermentación en botella.

Solo podrán utilizarse variedades tradicionales para la elaboración de vinos Corpinnat. Gozamos de un patrimonio vitícola rico, con mucha personalidad diferenciadora. Tenemos la firme convicción de que nuestras uvas tradicionales son las mejores transmisoras de la personalidad de nuestros terruños calcáreos y están mejor adaptadas a nuestro clima que las variedades internacionales. En el caso de los vinos espumosos Pardas dentro de Corpinnat las variedades escogidas son el Xarel·lo y el Sumoll.

El cultivo ecológico es indispensable.

Entendemos que es un requisito indispensable para obtener vinos de calidad. La capacidad que tiene una persona para seleccionar una uva, hoy en día, una máquina de vendimiar no la tiene en absoluto. Y este hecho tiene un impacto directo en la calidad final del vino.

La marca colectiva Corpinnat hace una apuesta clara por las largas crianzas, con 18 meses de crianza mínima obligatoria. Dar tiempo al vino en botella aporta complejidad y una burbuja fina y bien integrada que permite penetrar sensorialmente dentro del corazón del vino. Esta es la idea básica. En el caso de Pardas, nuestros espumosos Corpinnat tienen una crianza mínima de 30-40 meses en botella antes de salir al mercado.

A pesar de que Pardas es 100% cosecha propia y todo lo que vinificamos se cultiva en nuestra finca, este es un punto que valoramos mucho. Somos agricultores de profesión y vocación. En Corpinnat vehiculamos el precio justo de la uva a través de contratos estables de 3 años con los viticultores. Ahora es más importante que nunca para el viticultor un precio mínimo garantizado para su viabilidad económica.